A una hora de camino pasando Tehuchitlán encontramos el poblado de Ahualulco del Mercado, pueblo emblemático durante la guerra cristera, por el cual llegamos a las famosas Piedra Bola, un yacimiento natural de piedras en forma esférica, que parecieran haber sido talladas por algún escultor perdido en la montaña.


Muchas son las historias que rodean a este cumulo de piedras redondas, entre ellas Gigantes prehistóricos que jugaban a las cánicas, historias que más allá de su origen geológico vale la pena prestar oídos y escuchar el folklor que nos tiene que ofrecer la región.


La abundancia y redondez de las piedras es detalle que impresiona, es una excursión que vale muchísimo la pena por todos los detalles históricos de los cuales podemos aprender, desde la zona minera de antaño hasta la reserva ecológica actual.