Además de la tan conocida zona de comida que es un buen pretexto para reunirse con amigos a pasar una tarde agradable, la presa de La Vega es hogar de sin numero de especies de aves y vegetación que nos dan un paraíso pequeño no muy lejos de nuestra querida ciudad.

El senderismo además de los retos físicos que nos puede presentar también es amigo de las caminatas en paz, de esos espacios en el tiempo que uno regala al autoconocimiento y la contemplación de los lugares bellos.

Un lugar que además de ser un marco perfecto para cientos de fotografías también te regala un espacio para distintas actividades, como la práctica de artes marciales, deportes recreativos y meditación por medio de yoga.