Formado por densos bosques de pinos, el Parque Nacional Izta-Popo cuenta con dos imponentes atractivos: los volcanes Iztaccíhuatl y Popocatépetl, que sobresalen sobre el horizonte con sus cumbres nevadas. Se trata de una de los primeras áreas protegidas del país, decretado Parque Nacional en 1935, con objeto de proteger las cuencas hidrográficas altas que proveen de agua a los valles de México, Puebla, Tlaxcala y Morelos.

 

 

 
Ha sido lugar favorito de excursionismo para los habitantes de la Ciudad de México, solo a una hora de camino. Aunque actualmente no se permite ascender por encontrarse en fase preventiva, sí es posible recorrer cuatro senderos interpretativos bien señalizados, así como llegar a La Joya y subir el Iztaccíhuatl.